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Archivos Mensuales: diciembre 2017

Reverteando III. Historia, españoles y jovenes.

Pequeño fragmento en la Real Academia Española de la conversación entre Iñaki Lopez y Perez-Reverte.

A. – La historia siempre se repite… a menudo como farsa, pero se repite. Por eso es tan importante leer historia, conocerla. La historia nos da un monton de claves interpretativas del presente. El problema fundamental que hay en los tiempos actuales es que leemos poca historia y creemos que todo es nuevo y olvidamos que lo nuevo, es justamente lo olvidado.

I. – ¿Leemos poca historia los españoles o es un mal común y extendido?

A. – Es un mal común, pero España tiene una tradición larga de volver la espalda a la historia. […] El Español tiene una cierta tendencia al suicidio nacional, político, social, histórico, quizá justamente por la falta de conocimiento de la historia. En España se nos ha quitado la historia de la formación y de la educación. Cuando no tienes las suficientes referencias historicas de tu propia memoria, es muy facil que cualquier tema se convierta en confrontación. Y es lo que ocurre. El español, al no tener memoria más que para el agravio, el agravio está continuamente planteado en sus relaciones y eso es muy peligroso.

I. – ¿Y colma su capacidad de asombro lo que está pasando en este país?

A. – Ya no me asombro. Cuando uno ha leído historia… Cuando uno ha leído la historia de la primera república, de la segunda… del año 34 al 36… Después de la guerra de la Independencia, de los visigodos… Uno se da cuenta que no estamos más que repitiendo tristes y viejos siglos. Lo paradójico que es un país estupendo. Un clima magnifico, una gente formidable, chicos guapos, chicas guapas, jamon, vino, aceite, sol. Además el español es muy generoso… y el español es un tipo muy bien. Es un tipo de barra de bar y de convivencia formidable: el español, la española. Todos nosotros. Pero existe un montón, digamos de factores que perturban eso y nos llevan a lugares muy oscuros y muy peligrosos.
[…]
Hay un problema fundamental desde mi punto de vista en España. Desde hace muchísimo tiempo, no se ofrece a los jóvenes un discurso motivador. Por razones complejas, históricas, políticas, sociales… se ha privado a los jóvenes de referencias, de objetivos, de metas, que los motiven realmente. De impulsos… que esa generosidad, ese impulso, esa juventud vigorosa tenga hacia dónde encaminarse. Entonces ese hueco ha sido llenado por otros. A diferencia del conjunto de España, en Cataluña si se les ha dado a los jóvenes, durante todos estos años un objetivo, una bandera, unas metas. Manipuladas o no, reales o no. Una memoria, ficticia o no. Pero se les ha dado unas motivaciones, que les han hecho creer, tener fe. Y un joven necesita fes en las que creer. El abandono que ha habido en España de la palabra fe, de la palabra formación, de la palabra memoria y de la palabra historia, da lugar a que haya ocurrido lo que ha ocurrido en cataluña. Por eso yo soy muy pesimista en ese sentido. Creo que esa guerra está perdida. Creo que ira a más, porque ellos tienen algo en que creer. No es un problema de que en cataluña sean malvados. Es que España ha hecho dejación: los gobiernos, la sociedad, la misma academia española. No hemos sabido crear para España un imaginario, una ilusión… y allí si se les ha creado. Y eso es admirable que se haya hecho. No estoy de acuerdo con el resultado, con las consecuencias, con la manera en como se ha hecho. Que un joven de 16 años se eche a la calle porque cree en algo…, eso es maravilloso. Y en el resto de España no ocurre. Habría que analizar porque en el resto de España no ocurre, o porque ocurre menos.
[…]

España es un estado fallido. Es complejo de explicar, voy a intentarlo. No hemos sido ni un gobierno descentralizado, autonómico o federal, ni un gobierno centralista ni un estado centralista ni organizado. No hemos sido ni una cosa ni otra. Nos ha faltado, como he dicho siempre, simbólicamente una guillotina, a veces no tan simbólicamente. Aquel siglo XVIII, la revolución francesa, que aplasto la bandera, para hacerlos libres, iguales y fraternos. En francia hubo esa purga, histórica, social y política importante que hizo posible una sociedad republicana que ahora tiene banderas francesas en los colegios. En España no. En España, los mismos, la Iglesia, los obispos, los privilegios feudales, medievales locales, se mantuvo y sobrevivió a los movimientos políticos y sigue estando ahí. Todavía estamos pagando el precio de no haber saneado nunca lo que llamamos España. Y eso tiene ya muy mala solución.

I. – En la novela (Eva), hay dos tripulaciones de los dos barcos. Una tripulación del bando franquista y otra republicana. Lógicamente se llevan muy mal a lo largo de la novela, pero hay un par de puntos concretos en los que tienen gestos mutuos de cariño incluso no solo confraternizan, sino que se unen para luchar contra un enemigo común.

A. – Te lo he dicho antes. Yo creo en los españoles, si no estaria viviendo en otro país. Yo puedo vivir en cualquier país. Yo publico en cuarenta países. Podría vivir en Francia, en Portugal o en Italia… o en Estados Unidos y vivo en España. Me gusta España, me gustan los españoles, me gusta como somos. Lo que pasa es que uno puede hablar con mucha dureza de lo que ama justamente porque lo ama. Y yo a veces hablo con mucha dureza de España justamente porque amo a España y a los españoles. Creo que somos una gente generosa, alegre, vital, acogedora y formidable. Lo que pasa que pagamos el precio terrible de siglos de incultura, de analfabetismo, de manipulación y de tener a todos esos, obispos, reyes, curas, políticos, los ministros corruptos… están ahí, nunca se fueron. Están ahí, son los mismos. Nunca hemos saneado, entonces claro, la palabra España suena sospechosa, la bandera suena sospechoso. Todo lo que tiene que ver con nuestra memoria, es sospechoso. Eso es lo triste. Se da la paradoja que yo detesto este país en lo estúpido y lo adoro en lo formidable. Pero estoy aquí, no me voy. Mi prueba de optimismo es que tengo 66 años y quiero envejecer y quiero morir en España.

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Publicado por en 13 diciembre, 2017 en Sin categoría