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Nos volveremos a ver

Hace ya más de cuatro años que empecé a escucharlos y nunca pensé que después de este tiempo nacería en mi esta gana de escribir cosas tan bonitas como las que intento a continuación. Esto es, sin duda, una carta de amor. De amor a la música, concretamente a La Raíz y a toda la gente con la que he tenido el placer de compartir su música y sus conciertos. De una manera u otra son la banda sonora de mil momentos de mi vida y seguro que también de muchas otras personas. Brutal como nos puede acompañar una canción en un determinado momento de nuestra vida. Brutal como escuchando dos acordes nos puede devolver de golpe a ese momento y a esas sensaciones. La primera vez que compartieron conmigo una canción de la Raíz fue el principio de una historia de amor. La verdad que sí, que teníamos una canción pendiente porque no teníamos miedo a buscarnos. Todos nos enamoramos con alguna canción al menos una vez. Incluso si se nos da bien podemos incluso despedirnos, diciéndonos que nos volveremos a ver, con ellas.  

Gracias. Por cada concierto que he podido vivir, ya fuera en el Viña, por Madrid, en Valladolid, en Murcia, por Comunitat Valenciana o por Cataluya… incluso en Londres. Ha sido un placer vivir conciertos de todo tipo: desde macro festivales a salas o pueblos pequeños. Cualquiera de ellos tenía su encanto, por brutal aforo o por más intimo. En cualquier caso, da igual, la magia la lleváis vosotros con vuestra música y con vuestro compañerismo. Por poder cantar a viva voz cada canción sintiéndola tanto. Algunas con los pelos de punta. Por esas letras, que en cada disco producido han ido subiendo la calidad y convirtiéndose cada vez en más comprometidas, señalando exactamente donde había que hacerlo. Unas letras que me han acompañado en el amor, en el desamor, en la amistad, en los viajes, en el curro, en la conciencia social, ayudándome a ampliarla y en mil cosas más. No sabría decir la cantidad de kilómetros que he hecho con mi coche escuchando vuestra música. 

Es increíble, y cada vez más, la cantidad de gente que vamos a los conciertos. Cómo ha crecido el número de gente que, no solo conoce La Raíz, sino que se hizo adicta en este tiempo… Gracias por hacer de aquella chispa un incendio increíble, como decís en los conciertos. Ha sido un incendio bellisimo. Estos últimos años fueron y son una locura que he podido vivir y ver. En Vallecas que no se cabía, en San Sebastián o Vicálvaro… Me pregunto cómo os debéis de sentir en un escenario donde miles de personas cantan tus letras con el fervor que lo hacemos nosotros desde abajo. Sinceramente no lo sé, pero sé que os lo merecéis. Os lo merecéis porque sois auténticos por no venderos a la industria, como a veces decís y es la verdad, que es el camino fácil para que te conozcan. A vosotros se os conoce por algo que es vuestro y nada tiene que ver con modas, ventas y marketing. Por decir exactamente lo que queréis decir y ademas con un ritmo buenísimo. Sois el ejemplo de que no hace falta publicidad masiva para que miles de personas bailen y canten vuestra música. Es por eso que tenéis un público tan fiel, porque las cosas auténticas, que son de verdad llegan más puras al centro de las personas y no se marchan con facilidad. Os llevamos dentro.

Gracias por hacer cada canción especial. Todas tienen algo. Algunas por estar casi hechas para uno y parecer que le hablan de su vida. Otras apuntan perfectamente la hipocresía que vivimos en diferentes capas y la denuncian. Gracias por llevarnos con vosotros al lado de los rebeldes. Por las noches en babilón donde bailan las conciencias y nos une un corazón. Porque nuestra nación es la literatura de esa locura del hidalgo de la Mancha. Como decís, la única patria digna es la que abarcan mis manos, un micro y con mis hermanos. Por soñar con mil dulcineas de cada región sabiendo que jamás quemaran nuestra pasión. Por cantar a África con los dientes del león y escuchar el grito latinoamericano, recordando que no tienen miedo a la muerte los pueblos de fe. Por denunciar a los buitres y jilgueros, que, de verdad, parece mentira, pero no dan solución al problema. Por celebrar que llueva en semana santa ¡No nos venderán esos castillos en el aire! Por poder ayudarme a cantar a alguien que esta noche me quedo a dormir, bien caliente y bien cerca, de todo corazón. También que si te encuentro gritaré que prefiero verte que ganar la guerra. Y que nunca se acabe esta noche, porque nos comeremos la vida en cualquier portal, porque hoy la luna se queda, borracha y callejera. Gracias por hacer el mejor tributo a las brigadas internacionales con un tema precioso que nos pone los pelos de punta: se canta sólo en los conciertos: es increíble vivido en directo. Por ser los hijos de los versos, de los poetas y los presos, y querer luchar cuerpo a cuerpo siendo peones. Por el tren huracán, la radio clandestina y vuestras canciones: que tienen vida. Es una sensación muy bonita bailar en la hoguera de los continentes. Infinitas gracias por cantar para levantar la marea a contra corriente y que suenen las voces. Por hacer vibrar a tanta gente en cada concierto. Sois muy grandes. Colaborar con Zoo, Los Chikos, La Pegatina, Auxili, Hechos Contra el Decoro, La Gossa Sorda o con Facu Díaz… os hace aún más grandes a todos, cabrones. Gracias.

Hay dos cosas que han sido y son increíbles siempre. Compartir o hacer que una parte de mi gente descubriera vuestra música, aún advirtiéndoles de que engancha. Luego venían llorando porque sois, en el mejor de los sentidos, como una droga que no podían dejar de escuchar. La otra es compartir vuestros conciertos con esas mismas personas. Es muy divertido bailar al ritmo de esa trompeta y el trombón que suenan genial. Bajo el ritmo de la batería, la guitarra o el bajo. Cuantos litros de cerveza, sudor y garganta desgastada en cada concierto. Y que bien gastado. Como mola cantar tan a viva voz. Qué manera tan brutal de empezar los conciertos con esos acordes entre poetas y presos: no somos mil manos, somos siempre muchísimas más.

Gracias por meter el dedo y por hacer reflexionar con letras comprometidas y finas. Es un gran regalo para todos, especialmente para la nueva generación joven que os empieza a escuchar con tanto impulso. Era difícil pensar que un grupo de música podía hacerme sentir tanto y tan bien por tantos motivos como para viajar a veros a un montón de sitios y cada vez con más ganas. Y comprobar que a tanta gente le pasa lo mismo y cada vez más. Me encanta ver en los conciertos gente de varias generaciones cantando vuestras canciones desde tan adentro, no se puede ser más transversal. Como una vez dijo Silvio Rodríguez, la música no hace la revolución, pero ayuda.

Este año 2018 La Raíz hace una parada merecida. Esperemos que no sea por demasiado tiempo. Saber que, al menos de momento, esto tiene un fin, me permite exprimir, saborear y vivir cada concierto muchísimo más aún. Por si no lo había dicho antes, gracias por todos estos momentos. Gracias por que sea tan fácil escribir algo tan bonito. Serán noches distintas, pero guardo una botella en la despensa, guardo sin tocar las ganas de volar. Porque lo que es seguro es que nos volveremos a ver cuándo salgamos del túnel e incendiaremos el mundo otra vez. De nuevo: ¡Gracias Raíz!

 
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Publicado por en 12 septiembre, 2018 en Sin categoría

 

Esa mirada

Tiró el cigarro por la ventanilla sin echar cuentas de lo que podía pasar. Un segundo después reflexionó sobre lo que acababa de hacer. Pensó que podría haber sido un error ya que aunque lo había dejado caer en una pequeña explanada de tierra donde estaban aparcados, les rodeaban los árboles y la vegetación del campo. El final de la primavera había sido seca y esa semana que llevaban de verano aún más. Pero se convenció de que si después de cinco minutos no veía rastro de fuego, no ocurriría nada. A fin de cuentas era de noche y si eso pasaba sería demasiado claro como para no verlo. Aunque se quería ir lo más pronto posible, no tenía ganas de vestirse y salir del coche para apagarlo. El silencio entre ellos era absoluto. Estaban en la parte de atrás del coche sentados. Ella se recostó encima de él en posición fetal y de medio lado mientras lo abrazaba. Aún no habían pasado cinco minutos desde que habían tirado el cigarro.

– Venga vámonos – Dijo mientras intentaba levantarse de la posición semitumbada en la que estaba.

– Espera un poco más. – Replicó ella.

El se quedo callado por unos momentos. Estaba demasiado cansado. No tenía ganas ni casi fuerzas para meter prisa aunque no le apetecía demasiado continuar allí tras el cigarro de después. La idea de anticipar un incendio le ayudó a procrastinar unos pocos minutos más.

– ¿No tienes prisa… no te espera tu novio? – Preguntó jocoso, sin estar interesado en la respuesta, por matar un poco el tiempo.

– Ya sabes que no. Ni siquiera es de aquí. – Tranquila pero sobria.

– ¿Y qué pasa, no te gusta estar con él? – Volvió de nuevo, sin demasiado interés.

– Claro. Me gusta estar con él… Y me trata mejor que tu. Tu no me dices nada bonito… él me regala cosas… y me dice cosas bonitas. Es muy mono.

– Claro…

Ella estaba en lo cierto y él también era muy consciente. Su relación tenía un límite muy claro donde los dos estaban de acuerdo y les hacía no abandonar la empresa. Tenían una diferencia de edad de algo más de diez años y él no estaba dispuesto a aguantar más de lo imprescindible las atenciones inmaduras de una niña que apenas había empezado a vivir. Sentía pereza mental al pensarlo.

– Tienes razón. – Dijo convencido para a continuación fruncir el ceño – De todas maneras… hay algo que no entiendo… ¿No lo haces con él?

– Claro, claro que lo hago. No le gusta tanto, ni a mi a veces tampoco. Pero bueno… no sé, me gusta con él.

– ¿Pero porque conmigo si…? Como hemos hablado alguna vez, es casi lo único que podemos hacer, en lo demás, no tenemos nada en común..

Ella se quedó por unos momentos pensativa. Como si hubiera visto una luz. De repente le cambio la entonación. Su actitud y tono infantil desapareció por un momento. Por esa única vez desapareció. No parecía ella; primero habló su silencio reflexivo, después verbalizó.

– Es por cómo me miras. Por cómo me tocas. – No era ella la que estaba hablando, estaba hablando una mujer a través del cuerpo de una chica que apenas tenía la mayoría de edad.

Un par de minutos más tarde estaban vistiéndose y arrancando el coche. Finalmente parecía que, al menos por su culpa, el monte no iba a arder aquella noche. No podía parar de pensar como una cría, que lo era por edad y por vivencias, de conceptos tan simples como ella era, podía tener esa información. No le había dado tiempo a vivir ni experimentar tanto como para entender lo que acababa de decir, era imposible. Pero sin embargo no había duda de que sabía que estaba diciendo. Pensó en el tiempo y las experiencias que él necesitó para aprender e interpretar ese tipo de claves y miradas. Claves que muchos tardan años en aprender y reconocer. Entonces recordó algo que había escuchado hace tiempo. Algo que tenía que ver con una especie de inteligencia genética de la mujer. Que pese a haber mujeres muy estúpidas o infantiles, tienen esa sabiduría hereditaria que se da en la mujer de manera innata, a veces, sin saber que la tienen, de la cual los hombres carecen. Y aquel momento de lucidez y sabiduría de ella, pensó, se explicaba quizá por aquellos motivos.

 
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Publicado por en 29 agosto, 2018 en Sin categoría

 

Mass Mierda

Letra “Riot Propaganda – Mass Mierda”

Cuelgan su bandera del balcón
Puigdemont a prisión y Piqué fuera de la selección
No son patriotas, no, tan solo reaccionarios:
Patriota es quien pone su cuerpo para parar un desahucio

Mercenarios, controlan los medios
Defendiendo al empresario y enfrentando al pueblo
Y el enemigo está en un banco, Patricia Botín
El enemigo está en un barco del Coyote y Piolín

A resistir como Alfon, como Laura, como Alfredo, como Nahuel
Como jóvenes de Alsasua, por la causa, y contra el terrorismo
De Pablo Motos en prime time fomentando el machismo

Más periodismo, te lo dicen y a ver si cuela
Si tragas y lo toleras en lugar de cuestionar
Por qué conoces a quién preside Venezuela
Y no tienes ni idea de quién preside Portugal

Vamos a ganar y a cortar la cabeza del Zar
Y a quemar la sede del hogar social
Solo son nazis disfrazados de caridad
Y seguimos gritando:
¡Fascismo nunca más!

No volverán, no, os lo aseguro
La banda del crimen, talento puro
Guitarras, cianuro
Volvimos y aplicaron el 155
Y tú cancelando bolos como Pitingo

Enciendo las noticias y es un parte de guerra
Más periodismo es Kapuscinski, no Ferreras
Que no te enteras
Agitan odio contra Catalunya
Y te lo tragas sin pestañear y cuelgas la bandera

Y gritas a por ellos, mientras te están robando
No eres español, eres españolito
Los de las porras nunca serán de mi bando
Decir que la Sexta es de izquierdas
Sí que tiene delito

Oigo las penas, los gritos
Y pobres que trabajan y no escapan de la miseria
Y periodistas a sueldo del señorito
Exceso de información, psicosis, histeria

No necesito tu odio, tus patrañas
Nos gobiernan alimañas
Mientras suena el Despacito

España, capital Estambul
Al fascismo se le combate
Como hizo el chaval del polo azul

¿Quien estuvo ahí?
Hardcore y Tatami
¿Quien puso música a tu huelga?
¿Quien sonó en tu Mani?

Está trucado el juego:
Jóvenes de Alsasua
Llevan ya más prisión que Barrionuevo

Riot Propaganda termina y no tiene relevo
Nos vemos en los piquetes
2017 el año del bolardo
Las ojeras de Ferreras
El flequillo de Cristina Pardo

Los medios son el medio
De convertirte en eso
Que te aleja de ti mismo
Y te hace ser su reflejo

Alaba su existencia
Encúmbrales al cielo
Entrégales tu alma
Y cada día estarás más ciego

Inquisidores, martillo de herejes
Profesionales del asco y la náusea
Apologistas de la servidumbre
Propagandistas del asco y la náusea

Del asco, la náusea, del asco
Lo que no quieren que pase, no pasa
Del asco, la náusea, del asco
Vendan los ojos, tejen las mordazas

 
 

Segundas partes nunca fueron buenas…

Letra “23F Segundas Partes nunca fueron buenas – Nega”.

Nega de los Chickos del Maíz para La Tuerka
Segundas partes nunca fueron buenas
Sino pregúntenle a Suarez… y recuerda
Vivimos en tiempos de alzhéimer colectivo
Amnesia colectiva

Escucha atentamente compa
Resulta más que evidente
Que Don Juan Carlos estaba al corriente del 23 F
Ese consenso blindado no cuela
Como Rosa Díez en la complutense

Debate inexistente pseudodemocracia
La transición una falacia somos reacias
A la historia oficial que construyeron
Los que luego fundaron el GAL
Oligarquía criminal ¿Que esperabais nenes?
Si la OTAN financio el congreso de Suresnes

Lo dicen los papeles el golpe se diseñó en despachos
No en cuarteles, Tejero un pelele marioneta
Sin cautela dirigida por control remoto
Desde la Zarzuela que tutela la operación embustera
El verdadero motivo fue el avance de la clase obrera

Soy el Nega, para muchos la esperanza
para otra solo un polvo una venganza
Y la historia se estanca se bloquea
La transición nuestra propia cita blanca
La sociedad de consumo, la movida madrileña
Una cortina de humo diseñada por el poder
Y la izquierda divina, los que acusan a Cuba
Si, con lengua sibilina.

Lo siento niña, soy un macarra
Intereconomía y la Cope me llamaron proetarra
A veces me subo a la parra con mi paranoia
Y se me queda el careto de Leire Pagín en los Goya

Flipo con la memoria selectiva
Este país sufre de amnesia colectiva
Al borde del precipicio no quiero ser español
Quiero se egipcio, a veces la cago la picio
Pero a tu novia la progre no le importa
Porque estoy de vicio

Lo de siempre ya lo creo
Expresidentes bufones vetan a Monedero
Iñigo Errejón Billy el niño pistolero
Cada intervención un argumento certero
El presentador, tiene sus cosas
Corbata roja mirada libidinosa

Y no, no, ya no hay más escusas
Tengo a Cospedal aquí detrás quitándose la blusa
Dice que le dé duro, que le estire del pelo
Que oyente de la COPE no pasa del misionero
La incorreción por bandera
Compañeros, compañeras… a por la tercera
Saldrán los tanques a la calle
Tras la publicación de pasión de talibanes.

 

 
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Publicado por en 15 junio, 2017 en Canciones, Sin categoría

 

Un libro en la selva

Entro al metro tras salir de la oficina pensando que casi podría repetir de memoria los ruidos que escucho hasta coger el tren. Primero el que compra oro, luego el que vende carteras para el abono… Siempre los mismos soniquetes. Madrid en verano es para los que no nos queda más remedio. Los olores se multiplican, los trenes pasan cuando quieren. Es un enorme engrudo oscuro que por el día recoge el calor y por la noche lo suelta a modo de calefactor. Por si el sol no hubiera sido lo bastante percutor.

Pese a todo, es una ciudad espectacular. Como dicen, de Madrid al cielo, aunque no sé si todo el rato. Los museos con El Prado a la cabeza. Los jardines del retiro, el Madrid de los Austrias de la plaza de la Villa y Teatro y Palacio Real. La Latina y el rastro. El barrio de las letras, donde se forjó la lengua española. Allí vivió, en unas pocas manzanas, la mayor concentración de talento literario que hubo jamás, cuando Madrid fuera la capital del mundo. Lope, Calderón, Cervantes, Góngora y tantos otros. El Madrid del barrio de Malasaña. Incluso a veces es Madrid río también.

Es fácil adivinar que esta ciudad tiene mil caras, pasadas y presentes. Algunas también menos amables. De gente automatizada y robotizada corriendo en todas direcciones. El Madrid impersonal, que no siempre pero existe. Solo con tiempo para tener prisa. Es difícil a veces llevar un ritmo tranquilo, parece que la ciudad te lo impide. Y más aún disfrutar de las cosas si uno va corriendo. Poco ayudan las calles sucias patrocinadas por vecinos incívicos.

banco

Una dosis elevada me lleve el otro día sin tener gana de ello. No por nada en particular, sino por la suma que colma el vaso. La gente que empuja al entrar al vagón o los que no te dejan bajar porque se montan sin cederte el paso. Los que no te lo agradecen cuando tú lo haces. Los que hacen esa sinfonía, tan poco agradable, para acabar escupiendo en cualquier lugar como ya venían anunciando. Niños chillando y no tan niños con la música en el móvil para que lo escuche todo el tren. Y tú, mientras, intentando leer. Que ya no es por el ruido, sino por el veneno que le recorre a uno de todo lo anterior.

También máquinas estúpidas jugando y perdiendo el tiempo con máquinas inteligentes. No es difícil saber a quién se le otorga cada adjetivo. Consumidores de tiempo que no se reconocen entre iguales. Palabras como educación o civismo no se encuentran. Ratas y cloacas, mejor. Con toda esa serie de ideas rondando la cabeza, el nivel de mala leche, asco o vete a saber, subía. Ahora no era de Madrid al cielo, ahora era de Madrid a cien kilómetros. Por lo menos. Que ganas de salir corriendo de aquí y alejarme, pensaba. Y qué ganas de tirar de metralleta.

Pero al salir del metro observe algo que me cambió el gesto. Una chica joven sentada en un banco a la sombra de un árbol. Su aspecto físico y su planta, inmejorables. Brillaba incluso bajo aquella sombra. Especialmente por algo: estaba leyendo. Tenía un libro abierto entre sus manos. No fui capaz de leer la portada, por curiosidad. Tranquila, quizás esperando a alguien pero sin pinta de estar estresada por ello, disfrutando de su lectura y de estar ahí sentada. Y justo ahí, tú te quedas mirando con admiración, mientras te alejas y sientes como mitigan tus ganas de metralleta. Cómo te reconcilias con Madrid y con la vida. Que la belleza exterior puede aparejar también la interior. Confiando en que detrás del mundo de plástico, apariencias, prisas y consumo absurdo aún existe otra cosa. Pero sobre todo, pensando que si hay gente que lee, significa que hay esperanza.

 

 

 
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Publicado por en 5 septiembre, 2016 en Sin categoría

 

Je suis analphabète o Critica a la pura razón

Vivimos audiovisualmente saturados. Es un bombardeo, una ráfaga constante de noticias. Redes sociales, por frames en otras web o en app´s, video publicidad… todo el rato. De diarios, de blogs, de todo tipo de lugares y formatos, y con el fin de que hagamos clic. El titular tiene que “vender” más que informar. Las redes sociales y sus usuarios son, somos, ya en si repartidores, comentaristas e incluso creadores de la noticia (la persona que sube el tiroteo de París). Prima la inmediatez por encima de la profesionalidad periodística y la formación: saber discernir intelectualmente.

Esto lleva consigo a que no haga falta gente preparada y con conocimientos sobre ningún tema e Internet iguale a un zoquete que piensa que Troya solo es una película, con un intelectual. Parece que podamos hacernos una idea rápida de todo, como si los asuntos no tuviesen miga. Mejor; que nos la den, que nos resuelvan el dolor de cabeza que es más sencillo, más cómodo. Y en mi línea de pensamiento por favor, no quiero tener que reflexionar ni entrar en desequilibrio cognitivo un segundo. Ruido y más ruido que así no pienso y me reafirmo en mi razón.

Frente a esto estamos ante un espectáculo curioso, desde las redes sociales hasta escuchar conversaciones en el asiento de al lado en el metro. Poner en boca de escritores frases fuera de un contexto, habiendo leído medio artículo (si es que llega el caso) y utilizando ya no para defender argumentos sobre lo que uno piensa, sino para algo peor, me temo: demostrar tener razón por encima de todo. Esas fotos con sus caras y una frase del susodicho fuera de contexto al cual pertenecen. En vez de enriquecerse, buscar, conocer la línea y el discurso general y moral de un escritor o filósofo y leerle (no vaya a ser que aprenda algo, Dios me libre). No, lo importante es tener razón, reafirmarme en mi borrega verdad, porque… si, si pero claro… mira lo que dice éste. Esto genera un movimiento detrás que se reafirma, claro, lejos de preguntarse el por qué de ésa cita del autor o el por qué de cualquier otra cosa.

Un ejemplo de que tal es el nivel, es que habría gente que imaginaria cierto esto, como dicho por Immanuel Kant; “Los fascistas del futuro me llamaran referente sin leer nada mío”. ¿Alguien duda de que hay gente lo daría por hecho o no se plantearía que Kant no conocía el fascismo? Bueno al menos es gracioso. Yo me quedo con ésta cita de Pérez-Reverte. que esta si es de verdad.  “Al ser interrogado sobre mi ideología, respondí que yo no tengo ideología porque tengo biblioteca” (http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/774/conmigo-o-contra-mi/).

Hablando un poco de los “Je Suis”, hay algo a lo que se ha apuntado un puñado de personas. Después del atentado, mientras se desalojaba el estadio, los aficionados cantaron “La Marsellesa”. Mucha gente lo vio como un gesto épico y pidiendo la letra que ya tenía, para el patrio. Tildando al que no se sumara a la causa de antiespañol y tal y cual, si no acepta y canta esa letra con pundonor

El himno Francés, nace en 1792 (por Claude-Joseph Rouget, militar y revolucionario) a las puertas de la guerra contra Austria. Fue un himno que no nombraba a Dios, siendo prohibido durante la restauración monárquica para ser habilitado durante la revolución Francesa en 1830 y finalmente siendo tratado como Himno oficial en la III República. En septiembre de 1944, una circular del ministerio de Educación Nacional recomienda que se cante la Marsellesa en las escuelas “para celebrar nuestra liberación y nuestros mártires”. Es un himno por la república y la libertad de un pueblo, por haber dejado atrás la oda de reyes, curas y hogueras. ¿Cómo no cantarlo con orgullo?

El patrio también tiene historia, tiene 250 años, la pieza musical claro. La letra es otro tema. Durante un tiempo se le colocó una letra que más o menos no gustó a la población y finalmente fue eliminada. Aún así fue un himno de arraigo popular, sin letra, entre los propios ciudadanos y por eso Carlos III la declaró marcha de honor. Más adelante se propuso un cambio, pero ninguna parecía convincente. En 1928, durante su dictadura, Primo de Rivera encarga la letra para el himno de España. Ya en el franquismo, en uno de sus versos cambia ligeramente una estrofa y habla de yugos y flechas

Dicho lo anterior, lógico es, que haya mucha gente que no la sienta esa letra como suya y menos como algo relacionado con la libertad como pasa en Francia. Si uno viaja a Alemania o a Italia, observa que se estudia la historia reciente. Que se estudia de verdad (no con media pamplina de buenos y malos) y se habla como un tema ya normalizado: el fascismo y el nazismo. Cuando estuve en el museo de historia nacional en Roma, hay varias salas con documentación y vídeos que dan miedo, y no por sangrientos, del fascismo. Y allí esta, a la vista y conocimiento de unos y otros. Una muestra real de qué fue aquello y de sentir vergüenza y arrepentimiento por ello. Lo tienen presente, lo han estudiado, conocen su historia. De campos de concentración (muchos pueden ser visitados hoy como museo-memorial), ni hablamos ya. Murieron más de 4.000 españoles mandados por el régimen franquista.

A veces parece que dé igual todo. Que da igual que seamos analfabetos, pero lo importante es que tenga letra, venga de donde venga. Lo importante es decir muchas veces que el mío ha ganado el debate. Sin argumentos, claro. A la trinchera y a defender que tengo razón por encima de todo. Y cuantos más borregos me apoyen más razón tengo y más inteligente soy. Aquí hay una cosa: cuando descubrimos que hay diferencias entre nuestro paradigma y la realidad es cuando aprendemos, no cuando defendemos tener razón como una cuestión de honor o de inteligencia. Hay que ser poco inteligente para no escuchar a alguien que te haga darte cuenta de que puede que a veces no tengas razón. Hay que ser menos inteligente aún para justificar y no querer saber, para querer seguir teniendo razón. Hay que ser mediocre y cazurro.

 

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Publicado por en 29 noviembre, 2015 en Sin categoría

 

Pues yo no critico a los políticos…

A continuación presento una entrada que no es mía, pero la acojo aquí, en mi Te Verde. ¡Les invito a leer!

Texto: Fco. Propios

Hace ya algún tiempo me di cuenta que me afecta discutir sobre política o simplemente ver las noticias o leer comentarios en las redes; no por ello he dejado de hacerlo; trato, sin conseguirlo en la mayoría de las ocasiones, no enfrascarme en discusiones que ya desde el minuto uno se ve que no van a ser constructivas ni enriquecedoras.

Por otro lado no dejo de sentirme afectado, incrédulo, desanimado y enfadado con el panorama que ofrece nuestro país, y frustrado por no poder hacer política entre todos, conversando y entendiéndonos para hacer un mejor país en el que vivir.

¿Qué hacer?, ¿cómo podemos entendernos en pos de unos legítimos y lógicos intereses comunes?, ¿cómo podemos influir para recuperar la calidad de vida (las vidas perdidas ya no son recuperables), la dignidad colectiva, la oportunidad de progresar y de trabajar por una vida bonita, que merezca ser vivida.

La herramienta que nos permite entendernos y cooperar es la comunicación, no podemos renunciar a hablar y conversar; quizá venga bien organizar esta conversación y empezar por sentar unas bases y definir, qué cosas, unos y otros queremos, para tener motivos, unirnos y cooperar.

A lo largo de las historia, desde los homínidos, el ser humano se ha unido para aumentar sus posibilidades de supervivencia; cooperando en grupo se puede lograr prácticamente todo.

Precisamente de esta idea surgen los Estados y tienen sentido cuando son garantes de ciertas condiciones que aseguran la vida con unas mínimas condiciones de calidad para todos, o la inmensa mayoría de sus ciudadanos.

De hecho, esta cooperación y las sinergias que surgen al poner los talentos de unos y otros (cada cual los suyos) en relación, genera muchos logros y riqueza que contribuye a unas mejores condiciones colectivas y por tanto individuales, creando una espiral ascendente de crecimiento económico, personal y social.

Y así surge la economía productiva, que ha generado grandes excedentes de riqueza a partir de los cuales y paradójicamente, el ansia y la avaricia humana inventó la economía financiera o especulativa, que es la que nos ha endeudado-arruinado a todos (Personas y Estados) a favor del enriquecimiento de unas cuantas alimañas.

Todo esto lo intentan explicar-justificar una legión de pseudo-economistas que han olvidado que la economía es una ciencia social, y por tanto ha de estar al servicio de las personas, de lo colectivo. Sin embargo, esta legión logra en muchos casos que la gente crea que su vida depende de una tal prima de riesgo y otros parámetros especulativos que manejan a su antojo y que nada tienen que ver con la economía del día a día, con la verdadera economía, la del trabajo real que genera riqueza real.

Como digo, es necesario sentar unas bases: objetivos comunes y coordinación-comunicación; recuperar el sentido de lo colectivo.

Hago aquí una propuesta de objetivos que a mí me gustaría fueran compartidos, es decir, me atrevo a decir que podemos estar todos de acuerdo en que todos deberíamos concedernos a nosotros mismos la opción de aspirar a ellos y alcanzarlos:

– Desarrollarme como persona para contribuir a mi felicidad y al bien común que es también el mío.

– Tener la oportunidad de formarme e informarme para influir en las circunstancias que condicionan mi vida.

– Aportar a la sociedad con mi trabajo y talentos ocupando la posición que mis méritos merezcan y donde pueda generar el mayor valor añadido para el beneficio colectivo.

– Si enfermo, me gustaría poder beneficiarme de los avances en medicina que otras personas han logrado trabajando-investigando.

– Cuando sea mayor y ya no pueda trabajar me gustaría poder percibir una pensión para que sea la naturaleza la que ponga fin a mi vida.

– Quiero que los niños y las niñas de mi país no pasen frio o hambre.

– Quiero que ninguna persona sea expulsada de su vivienda por el abuso de la economía especulativa y se vea condenada a la exclusión y el sufrimiento.

– No quiero que haya muertes en invierno por la llamada pobreza energética.

– Quiero sentirme libre para expresarme, protegido y confiado en que todos los elementos del Estado actúen de forma ética y justa, que los ladrones, corruptos, delincuentes y criminales acaban mal y a la buena gente le va bien.

– No quiero que mis conciudadanos se suiciden, “Hace ya tiempo que el suicidio es la primera causa de muerte violenta, muy por delante de los siniestros de tráfico o los homicidios”.

Los Estados, lo Público, se organizan para, en teoría, preservar y fomentar el interés común y la generación de una riqueza colectiva que permite progresar y afrontar los periodos difíciles en las mejores condiciones posibles. Se organizan – nos organizamos para, no solo sobrevivir, también para ofrecernos a nosotros mismos la posibilidad de disfrutar de una vida bonita, feliz.

Es decir, la vida, las personas, son el centro y el sentido de esta organización que llamamos Estados y votamos para elegir a los administradores de ese Estado.

No voy a relatar aquí todas las conductas indignas, repugnantes e inhumanas que todos los días vemos de nuestros “representantes”; lo que hacen es beneficiarse personalmente de los recursos generados por todos gracias a la posición, “puesto” de Estado, Público, que ostentan, y si para ello los niños han de pasar hambre, los abuelos morir de frio y las familias han de ser expulsadas de sus casas no les tiembla el pulso. Destruyen lo Público al tiempo que muy bien-viven de lo Público, por eso no hay recortes en sus privilegios, los recortes son para la masa. “Bonita y valiente” forma esta de administrar, tomando decisiones y medidas para los demás, sin que los que las toman se vean afectados por las mismas.

Descrita esta realidad no puedo entender que personas en su sano juicio voten-elijan a personas que ya se ha visto y comprobado pisotean todos estos objetivos comunes y roban el dinero y riqueza generada por todos y se lo llevan a otros países-paraísos fiscales; esto se llama traición, han llegado hasta a recortar las libertades individuales completando la Dictadura con la ley mordaza, criticada por Europa, la ONU y medios de comunicación de muchos países.

Jose Antonio Marina dice, “Los problemas compartidos los tiene que solucionar la inteligencia compartida”. Es decir, es necesario crear una conciencia de colectividad. Todos, no sólo a nivel de país, sino de planeta, formamos parte de un sistema, y todos, con lo que hacemos o no hacemos, nos influimos unos a otros. Después de esta necesaria conciencia colectiva surgiría una inteligencia colectiva o compartida, que influiría lo más posible en el devenir de las circunstancias que condicionarán nuestras vidas.

Ahora voy a concretar y ser directo, a día de hoy, con todo lo que nos precede, votar al PP, al PSOE o a CIU que son los partidos que han gobernado en los últimos 35 años en este país y nos han traído hasta el actual escenario es votar a que todo siga igual. Implica mandar el mensaje: pueden seguir robándome, recortando mis derechos y opciones de tener una vida digna, bonita, feliz o, ¿alguien piensa que el corrupto va a legislar para meterse él solito en la cárcel?

“Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos”

Albert Einstein

Esto es el triunfo del mediocre, si a nivel social existiera la selección natural, los engendros que nos gobiernan nunca hubieran llegado a gobernar. La selección y elección de las personas en las que depositamos la confianza y los recursos para administrar lo colectivo es vital para el desarrollo o destrucción de nuestra calidad de vida.

Hoy en día existen más opciones que nunca a la hora de elegir a los administradores de lo Público, de nuestro Estado, de nuestro bien común y calidad de vida. Por otro lado, aunque la información en los medios de masas está muy al servicio de los gober-corruptos afortunadamente contamos con acceso a información y conocimiento que nos da la posibilidad de crearnos una fotografía mental más clara, realista y en perspectiva de lo que sucede para actuar en función de lo que nos conviene.

Ya no se trata de blanco o negro, el hecho de que haya grises, diferentes actores políticos, otras formas, y por primera vez en mucho tiempo algo de argumentación y razonamientos, en lugar del, “y tú más” y el cinismo de los PPSOE, creo que es muy positivo.

Y aquí viene otra de las conductas que observo, no en los gobernantes, sino en la gente sencilla, incluso en la gente maltratada por la crisis-estafa, que me produce estupor; no sólo no celebran el hecho de que lleguen nuevas caras a la escena política, sino que han desarrollado un animadversión irracional hacia una formación en concreto que todavía nunca nos ha gobernado.

Pero cómo se le puede aplicar a una formación política nueva, la misma evaluación y crítica que a los que llevan 35 años en las poltronas; si todavía no nos han gobernado. Los nuevos no tienen a todos los ministros de un gobierno, (el de Aznar), excepto a dos, imputados o afectados por casos de corrupción porque nunca han gobernado. Por cierto, alguien de estas personas ha escuchado-leído las propuestas de las nuevas formaciones con oídos limpios para luego, tras razonamiento, decir si se está de acuerdo o no, e incluso plantear alternativas.

Curiosamente, la misma formación que ha puesto nerviosos a los dinosaurios gobernantes que venimos padeciendo es la que a su vez recibe críticas despiadadas, irracionales o directamente falsas como se ha demostrado más de una vez, no solamente de los que ven amenazado su chiringuito político, que tiene su lógica, sino como digo, de personas, ciudadanos normales y víctimas de la estafa económica y social que sufrimos. Es como si la gente renunciara al instinto más básico, el de supervivencia.

¡Que casualidad¡, ¿no os hace pensar esto?, no va a ser que habéis comprado el mensaje del miedo de los PPSOE; le dijo el lobo a las ovejas: “que viene el lobo”.

Quizás dar un paso atrás para tener una visión de conjunto y en perspectiva, sin prejuicios, sin resentimientos o miedos, sin “yo soy del blanco o del negro”, como si la política se pudiera reducir a una cuestión futbolística, ver el bosque y no solo el árbol o peor aún, la zanahoria, nos haría desarrollar esa necesaria inteligencia colectiva. Todo ello para votar de forma inteligente, práctica, para influir, para el interés común e individual que son los mismos para los temas políticos o colectivos.

Es ya una cuestión de supervivencia evacuar, purgar el congreso de corruptos, incapaces, traidores, inútiles que no han hecho nada más en su vida que apuntarse de jovencit@s a un partido, ganarse el favor de las vacas sagradas, repetir la doctrina de partido y no moverse para salir en la foto.

Es necesario votar. Aquellos que dicen “yo paso”, “no me convence ninguno”, cometen un gran error, porque no votar, el voto en blanco o nulo con la actual ley electoral viene a ser prácticamente votar al PPSOE. Hay que votar para hacer el mayor daño posible precisamente al PPSOE que son los responsables del punto al que hemos llegado. Y ya veréis que no se acaba el mundo expulsando a esta gentuza de la escena política, de la misma forma que no se hubiera acabado el mundo si en lugar de rescatar bancos-fraude se hubiera metido en la cárcel a sus directivos. En su lugar lo que hemos propiciado es la siguiente irracionalidad: que el banco rescatado con el dinero de todos ahora desahucia a las personas que lo rescataron, y todavía les dicen que han vivido por encima de sus posibilidades; pero bueno, ¿quién tenía el gabinete de riesgos, quién autorizaba la operación? El nivel de indecencia es casi indescriptible.

El mundo es cada vez más un sitio complejo donde la mayor amenaza para el ser humano es el propio ser humano. No es fácil, y si encima no elegimos con inteligencia la mejor o menos mala, o sencillamente nuevas opciones, no seguiremos en el mismo punto, sino que irremediablemente empeorará nuestra situación hasta escenarios que nunca hubiéramos imaginado, incluso llegaremos a un punto de no retorno.

Quizá haya personas que disfrutan de una posición más cómoda, e incluso mejorada en los últimos tiempos y la lógica individual les anime a votar al orden establecido ya que a ellos les ha beneficiado. Este es otro grave error, como digo somos parte de un sistema y a nadie le conviene la degradación generalizada que provoca la corrupción y desigualdades disparadas, finalmente los beneficiados económicamente no podrán disfrutar de un entorno, de un país por el que se pueda pasear libre y alegremente porque la desigualdad social tiene sus consecuencias y se cobra sus víctimas de uno y otro lado.

Esto nos llevaría a un país de fortalezas, seguridad privada y miseria donde la tranquilidad ya no existe para nadie y donde tras haber superado cierto umbral de indecencia y deshumanización será casi imposible volver hacia atrás. Hay algunos ejemplos de países en esta situación, no estoy descubriendo nada, países ricos y con potencial que viven en el conflicto social sostenido y la violencia.

Nuestros representantes tienen que ser personas dignas, con capacidad y personalidad, valientes, los mejores para equilibrar las relaciones entre los ciudadanos y el capital. Han de poner en el centro de cualquier política y decisión a las personas por delante de cualquier demanda abusiva y recuperar las cuotas de soberanía perdidas.

Una sociedad que no aspira a mejorar, a crecer individual y colectivamente, a tener una mejor vida, a ser feliz, es sin duda una sociedad enferma, ¿es que no nos merecemos algo mejor?, ¿es que no podemos aprender de lo que hemos hecho hasta ahora?, ¿es que no podemos probar algo nuevo, distinto?

Hay que recuperar la idea de que nuestra vida nos pertenece, nadie nos tiene que conceder la gracia ni el permiso de vivir, pero una vida digna, bonita, feliz, hay que trabajársela, hay que empoderase personalmente, valorarnos a nosotros mismos, ganar en autonomía y confianza para pasar a la acción utilizando las opciones que tenemos y creando nuevas opciones para influir. Convertirnos en los dueños de nuestros propios destinos desde una conciencia de interdependencia; todos tenemos que participar y hacer cada un@ nuestra parte.

Cambiemos de gobernantes y cuando los nuevos tampoco lo hagan bien volvamos a cambiarlos, ya veréis como cambia la realidad política, pero los primeros que tenemos que cambiar somos nosotros, dejar de tolerar tanta injusticia y abuso, votemos distinto para obtener resultados distintos. Cambiando cada uno de nosotros podemos cambiarlo todo.

Fco.Propios

 
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Publicado por en 18 mayo, 2015 en Sin categoría